
A juicio de Don Celes en 'El Ruedo', "fue el que más méritos sumó en la aciaga jornada. En ambos novillos porfió con denuedo, obteniendo lances aceptables y naturales de gran empaque-sobre todo en el cuarto de la tarde—. No tuvo mucha suerte a la hora de pinchar y fue aplaudido, especialmente en la segunda ocasión, en que dio la vuelta.
Alonso Morillo es un torero valeroso que expone mucho, y que si bien tiene aún que aprender, entusiasma al aunar cierto tremendismo con un garbo andaluz muy marcado. Tampoco se le dio bien el uso del acero; pero saludó desde el tercio en ambas faenas.
Rafael Torres topó con un mal lote y no consiguió cuajar nada, a pesar de que lo intentó, colocándose en buen sitio y acreditando modales. A su primero lo pasaportó con estocada y descabello y, al que cerró plaza, con seis estocadas y descabello".
El objetauro mide 43 x 21 cms.